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De tal clima, tal planta

     Las plantas que viven en un lugar dependen de la cantidad de agua disponible y de la temperatura propia de esa zona, es decir, del clima. Esto explica que cada clima de España tenga una vegetación característica.

    Los bosques de hayas y robles, que necesitan frecuentes precipitaciones, y extensos prados de hierba, son propios de las zonas de clima oceánico. En cambio, los bosques de abedules y abetos, y las praderas de alta montaña se encuentran en las zonas montañosas con clima de montaña.

    La encina es el árbol más típico de la España seca, de clima mediterráneo y del mediterráneo-continental. Junto con otros árboles, como el algarrobo o el alcornoque y con arbustos como la jara o el romero, forma un bosque muy denso, llamado bosque mediterráneo.

      En ocasiones, las personas aprovechamos el bosque mediterráneo, dejando sólo algunos árboles, y empleando el suelo fértil para la agricultura o los pastos. Así se forman las dehesas.

     Canarias es una de las zonas de clima más seco. Las plantas que viven allí, como la tabaiba y el tajinaste, necesitan poco agua. Sin embargo, en la zona norte de las islas se desarrolla un denso bosque, la laurisilva. Este bosque crece aprovechando las suaves temperaturas y el aire húmedo de los vientos alisios.

 

Actividades

1. ¿De qué depende el tipo de plantas que crecen en un determinado lugar?

2. ¿Cuál es la vegetación típica del clima oceánico?

3. ¿De qué clima son característicos los abetos?

4. ¿Qué bosque crece en las zonas con clima mediterráneo?

5. ¿Qué es una dehesa?

6. ¿Por qué crece un bosque muy denso en una zona con clima de escasas precipitaciones como la de Canarias?