Hace 3 años enterramos una cápsula del tiempo con grandes deseos, mucha ilusión… y probablemente alguna que otra letra ilegible desde el primer día 😅
Hoy la hemos desenterrado (no sin esfuerzo) y, aunque ha salido un poco perjudicada, aún guarda lo mejor: los mensajes, las risas y el espíritu de aquel grupo tan increíble.
Algunas hojas han sobrevivido lo justo para recordarnos todo lo bueno que nos deseábamos… y la verdad, no íbamos mal encaminados 😉
Porque sí, el tiempo pasa… pero hay cosas que ni la humedad ni los años pueden borrar.



